14.5.20

Foto guardianes de la naturaleza


12.2.20

Amazonia, naturaleza sublime


Tony Fondeur nos invita casi siempre a viajar por encantos y realidades de
distintos continentes, regiones y países. Sus fotos reflejan la variedad y el esplendor de medios naturales sin la impronta del hombre y su incidencia tan nefasta en el medio ambiente.
Hoy, la visión fotográfica del mundo por Tony Fondeur es un paisaje único, parte de la Amazonia, propuesto de manera extraordinariamente vivaz, tratada como un retrato a dúo, y una de sus mejores exposiciones.
Ligereza de la atmósfera, limpidez de la luz, esmero de la composición, encanto de lo insólito se suman en esta invitación a disfrutar la naturaleza suramericana, majestuosa y sublime, en la Galería Nacional de Bellas Artes.
Agua, arte, ecología. Las imágenes emanan paz, grandeza y armonía. Pero, “subtema” captado conscientemente, la superficie del agua introduce una de las cualidades mayores de la muestra: el arte de los reflejos.
Los encontramos en prácticamente todas las fotografías. Miramos, fascinados, aquel espejo, cual suprema llanura acuática que esconde las palpitaciones de sus peces, o recorrido por leves ondulaciones que le imprimía el barco.
Cabe señalar que el propósito del viaje, compartido por once amigos, era la pesca. ¡Felizmente, Tony Fondeur se dedicó a sacar del agua… su magia fascinante! No es la primera vez que las fotos de Tony parecen “arte de magia”`. Siempre le gusta sorprendernos con la fauna y la flora, la tierra, el agua y el cielo, ¡la vida al fin!
Con su visión de la mayor foresta y “pulmón” del mundo, parcialmente devorada por las llamas y los intereses, él muestra nuevamente su convicción inquebrantable de fotógrafo ecológico, enamorado de la naturaleza, su protección, su conservación, y de los paisajes insólitos.
Es una verdadera exploración –aunque sin riesgos, a partir de un crucero especial y luego de un buen bote–. No solamente, Tony enriquece su vocabulario fotográfico, sino que consigue efectos espectaculares, variando la composición y los espacios.
La magia de los reflejos. Tony Fondeur duplica el bosque en el espejo del agua, haciéndonos sentir su inmensidad, o se concentra en un centro de interés especial y detalles –fijados gracias a un ojo escrutador–, ramas y troncos secos, casi fosilizados, que conforman curiosas simetrías. ¿No hablaba Wifredo García, respecto a la fotografía de paisaje, de “un diseño gráfico de tal fuerza expresiva que baste para satisfacer lo que llevamos en nuestro interior”?
La fotografía, aquí, se convierte en diseño gráfico y en geometría sensible, a la vez en expresión de contrastes y semejanzas. La originalidad y la estética conjugadas singularizan su escritura, guiada por el entusiasmo y la pasión del viajero, por la sabiduría del oficio. Este enfoque ofrece una segunda imagen de la realidad, intensa e inasible, una luminosidad a la vez irradiante y profunda.
En la obra de Tony Fondeur y su captación de la Amazonia, el arte de los reflejos se vuelve casi sobrenatural, y no pocas veces exalta los efectos extremos de ramales y follajes con sus extrañas líneas duplicadas.
Nos alegra que esta exposición, que transmite intensamente tanto la paz como la belleza, pondera nuestro deber impostergable de salvar el planeta y sus tesoros.
El famosísimo fotógrafo Yann Arthus-Bertrand había enfocado la tierra vista del cielo… Ahora Tony Fondeur nos enseña, con la misma entrega, tierra y agua junto al cielo. Reconocemos esta nueva valoración de la naturaleza y del arte fotográfico por un maestro, virtuoso de la cámara, que también se ensaya en el pincel.

tomado de hoy,1-2-2020

Mujeres detrás de la máscara


31.1.20

Mundos paralelos


Expocarnaval


Centro Mirador


28.1.20

Mariano Hernández


La Amazonia y la magia de sus reflejos


La Dirección General de Bellas Artes abrirá a partir del martes 28 de este mes (enero) la exposición fotográfica “La Amazonia y la magia de sus reflejos”, del artista del lente Tony Fondeur Cernuda.
La exposición, cuyo acto inaugural está pautado para las 7:00 de la noche, está compuesta por una selección de magníficas fotografías tomadas en la Amazonia, el bosque tropical más grande del mundo, cuyo territorio abarca varios países de Suramérica.
Con esta muestra, Fondeur Cernuda logra que el espectador entre en contacto con los mágicos reflejos de las superficies de las aguas que abundan en esta selva tropical de exuberante vegetación e intenso azul cielo.
La crítica de arte Marianne de Tolentino, directora de la Galería Nacional de Bellas Artes, destaca que los reflejos se encuentran prácticamente en todas las fotografías de la muestra de Fondeur Cernuda, y que “miramos, fascinados, aquel espejo, cual suprema llanura acuática que esconde las palpitaciones de sus peces, o recorrido por leves ondulaciones que le imprimía el barco…”.
En la obra de Tony Fondeur se hace una captación de la Amazonia, explica.
“El arte de los reflejos se vuelve magia, y no pocas veces magia de ramales y follajes con sus extraños diseños duplicados”.
Tony Fondeur Cernuda. Nació en Santo Domingo en 1944. Es administrador de empresas de profesión y oficio.
Incursionó en el mundo de la fotografía desde la adolescencia, y en la década de los 80 hizo estudios de dibujo, pintura y escultura en el Centro de Arte Cándido Bidó.
Ha presentado varias exposiciones fotográficas individuales, entre las que se destacan “África viva”, “Gárgolas y quimeras de la Catedral de Notre-Dame”.

tomado de hoy
Publicado el: 25 enero, 2020

Identidad del caribe


21.1.20

Amazonia


23.11.19

Fotografía y video comparten exito
















Por: MARIANNE DE TOLENTINO

La primera edición del Salón Bienal de Fotografía y Video del Centro de la Imagen y la Fundación Imagen 83 sobresale tanto por la cantidad de participantes como por la calidad de las obras, y le augura futuro. Además, la comprobada experiencia y competencia de quienes lo organizan es otro factor considerable.
Sin caer en el encomio, elogiemos la inobjetable labor que cumple un equipo pequeño, encabezado por Carlos Acero y Mayra Johnson. Trabajan arduamente, convocando, organizando, coordinando, y es sintomática la respuesta de participación.
Así como Photoimagen ha contribuido al auge de la fotografía en el público, esta nueva celebración bienal, su “pariente” por quienes la dirigen y auspician, (cor)responde a un entusiasmo generalizado, al apasionamiento digital…
El certamen estableció requisitos mesurados y apertura. En el ánimo de favorecer la máxima libertad de forma y expresión, o sea una creatividad contemporánea, el Salón Bienal permitió integrar la imagen fotográfica dentro de instalaciones y categorías, espacialmente mixtas. Si la iniciativa podía justificarse, los resultados no “calificaron” tanto esta apertura.
Si expresamos un parecer global valorativo acerca de la selección expuesta, las fotografías cuidan encuadre, composición y diseño espacial. Dentro de la diversidad e individualidades, hay concepto y sensibilidad, verdadera reflexión visual cual sea el tema. La técnica y la definición están puestas al servicio de una sensibilidad que vibra prácticamente en cada imagen, primando la autonomía expresiva más que la experimentación. Luego, el reino de la fotografía a color, incontenible, no impide que permanezcan y se distingan los “convencidos” del blanco y negro, bien representado.
Fotografías galardonadas. El éxito del Primer Salón Bienal reside no solamente en el entusiasmo participativo y las obras admitidas, sino en la premiación.
Un primer premio compartido y varias menciones de honor coronaron la Fotografía. El hecho de que el concurso esté abierto a maestros, confirmados y emergentes, fortalece la competencia y su complejidad de percepciones e interpretaciones. Su ubicación en la Galería Nacional de Bellas Artes, con el esmerado montaje de las piezas expuestas, favorece la libertad de circulación y una lectura rica, de revelación a sorpresa.
El mosaico de 16 fotografías, en blanco y negro, de Clara Martínez Thedy, co-ganadora del galardón cimero, causa una singular impresión, por ser la primera vez que una fotógrafa o un fotógrafo dominicano trata sistemáticamente el tema del tatuaje, presentando una secuencia de imágenes, afines y diferentes.
La artista tituló su obra “Emociones en la piel”. Su propuesta aúna la estética –de belleza y técnica indiscutibles– y el documento. Este surge de la curiosidad de la autora por esa práctica creciente de “signos” que pueden extenderse al cuerpo entero, y se devela sin pudor ni restricciones…
Primer premio ex-aequo, ha obtenido Alfredo Moronta por una obra totalmente distinta, espectacular, noble, suntuosa. Plasma una identidad antillana absoluta, desde el entorno y las frutas tentadoras a la heroína del cuadro, doña Esperanza, un ícono de la senectud… Borra el límite con las artes plásticas y la pintura, pero no la estimamos “pictorialismo”, sino homenaje de una fotografía, excelente e hiperrealista, a la historia del arte y a la criollidad.
Las menciones de honor no tuvieron en cuenta la confrontación de itinerarios personales, sino simplemente la multiplicidad de formatos, de temas, de iluminaciones, de hecho fotografías donde la carga emocional equilibra el peso investigativo, donde la ingeniosidad duplica el efecto visual, donde el componente de belleza nunca está ausente.
Solamente falta el premio del público, lógicamente conferido en el cierre de la muestra.
El blanco y negro demuestra, pues, actualidad y calidad, mientras el color puede adoptar contrastes fantásticos o una superposición casi tenue y refinada. Entre las opciones temáticas, el contexto antropológico y geográfico o el compromiso político-social han inspirado menos que la preocupación por una imagen de óptima resolución y equilibrio compositivo. Y, salvo excepciones, la autoría –nos referimos a participantes con una identidad (re)conocida– no fue un elemento sobresaliente..
La imagen en movimiento. El Video contó con una participación relativamente modesta, con dieciséis obras presentadas al público, que se pueden ver continuamente, en dos monitores. Todavía, entre nosotros, se considera una práctica nueva, cuando los pioneros del médium se sitúan en los 60, o sea hace más de medio siglo.
Es una categoría difícil, exigente en tecnología, en argumento u objetivo formal, igualmente en su proceso de construcción.
Los jóvenes lo consideran todavía como un territorio de exploración, y tal vez un sendero hacia el mundo cinematográfico… Dentro de la seriedad imperante, profusión de vistas, repetición de enfoques, duración límite, caracterizaron a varias obras.
Dos premios especiales fueron otorgados, a unanimidad.
Indudablemente, se destaca por su mensaje, su brevedad, su legibilidad perfecta, su poesía dramática, el colectivo Guadalupe Casanovas y Rosemary Quezada, con el video “A Quemarropa”, un verdadero llamado ecológico, vigente sino imprescindible en la actualidad universal de incendios forestales, destructores de vida.
Los trabajos en animación, dotados de varios títulos y producidos por los artistas Tomás Pichardo Espaillat y Omatt F. Suero, recibieron un premio especial, una muestra a dúo en el Centro de la Imagen, en el 2020. Su éxito, entre ritmo, ternura y humor, causa gran alegría, estimulando a jóvenes creadores, y en un género que debe avanzar en nuestro país, al igual que el “comics” o narrativa en imágenes.
El Salón Bienal de Fotografía y Video “ratifica la vitalidad de ambas manifestaciones artísticas en el panorama de las artes visuales dominicanas”, como bien lo señalan sus organizadores. Este encuentro de talentos se ha celebrado felizmente, como se esperaba… Ya se está pensando en la segunda versión, con fe, optimismo y orgullo, gracias a este primer testimonio y sus perspectivas.

tomado de hoy, 23-11-2019

20.11.19

IV Circuito intercontinental de fotografia

 Finalizó el juzgamiento, selección y premiación del 
IV Circuito intercontinental de Fotografía de la FIAP, 
con la participación de Andorra, España, Cuba, Panamá y Dominicana. 
Datos: 61 países, 6,413 fotos y 570 autores.
Específicamente en Dominicana, participaron 23 autores 
de la siguiente manera: 86 fotos en Libre Monocromo, 
81 fotos en Libre Color y 73 fotos en Viajes.
Este evento se realizó en las instalaciones del Colegio Babeque, 
los días viernes, sábado y domingo recién pasados.
Gracias al Jurado por la aportación de sus conocimientos, 
sus experiencias, tiempo y su justo juicio 
para llevar a cabo este importante evento fotográfico. 
Felicidades a los ganadores!!



17.11.19

Tres convergencias Visuales: Herminio Alberti, Kutty Reyes y Mark Lineweaver Fotografia, escultura y pintura


Por: DELIA BLANCO

Casa de Teatro recibe tres artistas visuales: Herminio Alberti, Kutty Reyes y Mark Lineweeaver, en una muestra transdisciplinaria de fotografía, pintura y escultura. La diversidad de la propuesta conlleva una atención articular bajo la idea de “Contemporaneidad”, título compartido por los tres artistas para unirse en una misma aventura de encuentro visual.
La idea de exponer en Casa de Teatro añade una dinámica que permite un movimiento muy abierto de las obras expuestas, pero, además, una interacción fluida entre el público de la institución y el público atraído por esta exhibición de tres artistas.
Herminio Alberti, fotógrafo de larga data, altamente ejercitado en el dominio del lente, esta vez se ha enfocado hacia una propuesta visual mega, en búsqueda de la sugerencia en la forma y el detalle, injiriendo en cada imagen la dimensión digital que permita alcanzar la impresión de una tela canvas de cada imagen surgida de la investigación técnica del fotógrafo como si se tratara de un juego visual entre pintura y fotografía, o de cómo la fotografía se convierte en pintura cuando también sabemos que la pintura puede convertirse en fotografía de la realidad. Sus trabajos expuestos se imponen por la relevancia del color, como el rojo-naranja y el amarillo ardiente, efecto del fuego en la tierra, con toda su fuerza energética y espiritual del manto del sacerdote tibetano. La evocación de la naturaleza se guarda en lo más íntimo de cada una de sus imágenes, y también de mar, ríos y de hojarasca se trate. El azul y el gris se revelan como el verso alegórico al agua, elemento de vida cósmica universal. Es indiscutible que en estas obras Alberti comunica de lleno y de frente con todas las posibilidades de composición artística de la imagen recurriendo a nuevos soportes técnicos.
Kutty Reyes, en sus pinturas, mantiene una cromática nítida y pensada en una fusión y encuentros del azul y del verde, que señalan la convergencia del elemento marítimo en su relación con el hombre, en este caso, con el “pescador”, sin prescindir de la alegoría monumentalista del lirismo de los murales mejicanos con observaciones en las composiciones de pies y manos que nos sugieren un pensamiento hacia Vela Zanetti, quien probablemente heredó el tratamiento de las formas del cuerpo humano de Picasso.
La poética azul del pescador cargando un pez sirena, nutre el mito del mar con la realidad de la existencia contemporánea, nos llama a pensar la vida desde la profundidad del horizonte marítimo, punto clave del sueño, antes de llegar y amarrarse o anclarse en la orilla de la vida.
Las dos telas referentes al pescador evidencian la relación del hombre con el mar, una convergencia que el artista anima en sus detalles geométricos observables en la piel del pez-sirena cuyas escamas establecen un efecto visual donde cada una parece ser la pieza de un mosaico romano.
La figura del pescador, provoca un tono de feliz, humildad que no podemos dejar de compartir con las reflexiones y referencias de Hemingway.
El pescador carga su pesca como símbolo de vida y de sobrevivencia, con una nota social del artista comprometido con ternura en la condición de los hombres de mar.
Las esculturas presentadas por Mark Lineweaver, artista estadounidense que escogió a República Dominicana para ejercer su arte y sus conocimientos de profesor en la Escuela de Altos de Chavón, ponen en volumen seres humanos de la cotidianidad como el limpiabotas, o el niño juguetón, en esculturas que forman una colección de rostros en arcilla cocida y patinada, donde el artista se destaca por su impresionante capacidad de evidenciar la fuerza, y profundidad de la mirada, en cada obra.
Si el limpiabotas, destaca su rostro de su propia cajita de trabajo, sus rasgos de preadolescente, se concentran en unos ojos que apuntan hacia el infinito en búsqueda de un sueño que se hará realidad. Esta pieza confirma la solidez del escultor Lineweaver en su formación académica y en su maestría del dominio del barro y de la cocción, pues tiene un talento muy específico para captar en el volumen las facciones del sujeto y sus expresiones anímicas, para reflejar en la obra el mundo interior de sus personajes.
Tenemos con las pinturas de Kutty Reyes y las esculturas de Mark Lineweaver, una convergencia del propósito de ir más allá de la forma humana para entrar en la condición social del ser, aportando una conectividad de la ética y de la estética de las imágenes en las que los sujetos llevan en sus figuras la semántica de su condición social.
La exhibición “Contemporaneidad”, permite un ejercicio de miradas entre soportes visuales y plásticos que evocan la metáfora existencial.
Tres artistas de la imagen captan realidades y entornos sociales que permiten elevar la condición humana en su aventura de vida y de sueños. Estamos frente a tres soportes plásticos que evidencian la implicación de Herminio Alberti, Kutty Reyes y Mark Lineweaver con su medio ambiente ecológico en el que, tanto el hombre como el animal, la flora como la fauna y los elementos naturales como el agua y el viento pertenecen a una sola convocatoria: la preservación de la vida. La muestra, inaugurada el pasado seis (6) de noviembre, estará abierta al público por más de un mes. ¡Asistan y disfrútenla!

tomado de areito, 16-11-2019

14.11.19

Miradas líquidas


1.11.19

1er salon Centro de la imagen


Inauguran 1er Salón Bienal del Centro de la Imagen: Fotografía y Video




La Fundación Imagen 83 dejó inaugurado anoche la exposición del 1er Salón Bienal del Centro de la Imagen: Fotografía y Video”, evento que se extenderá hasta el 5 de diciembre en la Galería Nacional de Bellas Artes.
El acto, donde también se anunciaron los ganadores de la bienal, fue presidido por el director del Centro de la Imagen, el señor Carlos Acero Ruiz.
Clara Martínez- Thedy  con su obra, Emociones en  la piel  y el artista Alfredo Moronta, por su obra Doña Esperanza, compartieron el gran premio de la Bienal (RD$150 mil) por decisión del jurado, por la muy alta calidad de ambas obras.
En tanto que un premio especial le fue asignado al colectivo Guadalupe Casasnovas y Rosemary Quezada, por su video “A Quemarropa”.
Asimismo Tomás Pichardo y Ottmar Suero fueron distinguidos con una exposición Dúo, por sus extraordinarios videos de animación.
También ganaron menciones de honor José Ramón Cuevas, Mary Rosa Jiménez, Francisco Fortunato, Angelita Casals, Félix Nicolás Núñez y José Miguel Ángeles.
El Jurado estaba formado por  doña Marianne de Tolentino, Paula Gómez Jorge y Mayra Johnson.
Según explicaron los organizadores del evento, que cuenta con el auspicio del Banco Popular Dominicano y SIGMA Petroleum,  el certamen será incluido, a partir de este año,  a modo de bienal,  dentro de la programación del Centro de la Imagen para cumplir con uno de sus propósitos fundamentales: servir de plataforma para el desarrollo y la difusión de la  fotografía y el video en la República Dominicana.
Esta competencia artística está dirigida exclusivamente a los creadores dominicanos, residentes en el país y/o en el extranjero, mayores de 18 años de edad, tanto de manera individual como colectiva, también podrán hacerlos extranjeros con residencia legal en el país a partir de la edad indicada.
La modalidad de participación será con obras fotográficas, videoarte o una mezcla de ambos soportes, con obras de creación individual o colectiva y completa libertad técnica y temática.
“La función de este certamen es mostrar el panorama actual del quehacer relacionado a la imagen (fotografía y video) tanto en manos de artistas emergentes como los de trayectoria, y la forma en que los mismos usan la imagen para reflexionar sobre la contemporaneidad en los diversos contextos”, indicaron los organizadores.
tomado de El Nuevo Diario,viernes 1 de noviembre, 2019

30.10.19

Salon Bienal Centro de la imagen


Kelvin Naar en China


Kelvin Naar presenta su exposición “Sincretismo” en China


En el Festival Internacional de Fotografía de Baohe, en Hefei, provincia de Anhui, del país asiático



Kelvin Naar y Ramírez de Arellano interactuaron con los participantes durante la visita guiada a la exposición fotográfica del artista dominicano en Pingyao, China. 



Zhang, curador de la Universidad de las Artes de Shadong muestra, junto a sus alumnos, imágenes autografiadas por el fotógrafo dominicano Kelvin Naar, este último tercero de la izquierda. 


La muestra Sincretismo, del fotógrafo y arquitecto dominicano Kelvin Naar, forma parte de una exposición itinerante en China y, actualmente, es presentada en el Festival Internacional de Fotografía de Baohe, en Hefei, provincia de Anhui, junto a unas 3,000 obras de artistas de todo el mundo.
“Con el realismo mágico de 12 de las estremecedoras imágenes exhibidas dentro de la exposición Líneas rotas, un viaje a través de Centro América y el Caribe, Naar devela al pueblo chino rasgos de la cultura haitiana considerados “exóticos” e “insólitos”, tanto por la crítica como por el público”, se explica de la muestra en una comunicación de prensa enviada a este medio.
Cita que hace unos días, Sincretismo fue expuesta con gran éito en el Festival Internacional de Fotografía de Pingyao, China.
“Naar es el primer y único criollo invitado al grandioso acto cultural chino realizado desde 2001 en dicha ciudad, Patrimonio de la Humanidad”, en cuya decimonovena edición también participaron importantes fotógrafos, curadores y organizaciones de más de 31 países y fueron exhibidas unas 12 mil imágenes.


tomado de Diario Libre , 29-10-2019

4.8.19

Reunión fotogrupo





Homenaje a Notre-Dame: Aquiles Azar y Tony Fondeur


Por: MARIANNE DE TOLENTINO

La Catedral de París, “Notre-Dame”, tal vez la más famosa iglesia del mundo, ha ejercido y sigue ejerciendo fascinación en millones de visitantes al año, turistas, fieles y peregrinos. Es, para Francia, el símbolo de su historia y la memoria de magnos eventos nacionales, aparte del valor sublime como obra maestra arquitectónica y sitial religioso.
En abril de 2019, llamas voraces, que causaron estupor y lágrimas, le hicieron graves daños. Fue tremendo golpe, no solamente para los franceses, -muchos parisinos hasta sollozaban como si fuera la pérdida de un próximo-, sino para el mundo entero.
Se temía un derrumbe y destrucción total, pero el estudio inmediato de la situación, y sobre todo la valentía de los bomberos y los equipos desplegados, permitieron salvar gran parte del edificio, su interior y sus tesoros.
Se dijo que media hora más de fuego hubiese destruido todo…
Asegurar las partes indemnes del edificio fue la primera y compleja tarea. Luego, la restauración, sin límite de tiempo, será colosal, requiriendo, además de un presupuesto enorme, estudios científicos, materiales estilísticos, y una mano de obra tan cuantiosa como especializada. Días después de la catástrofe, un fotógrafo testigo notaba sorprendido “la extraña serenidad del lugar”…
Notre-Dame y los artistas. Notre-Dame ha motivado a cientos de artistas como fuente de inspiración… Formando parte del conjunto arquitectónico, y de figuras que lo ornamentan, una extraña iconografía de piedra, las anónimas y medievales “gárgolas”, y las “quimeras”, obras decimonónicas del arquitecto restaurador Viollet-le-Duc, han atraído a los investigadores. Conservan, siglos después, su total atractivo, y felizmente el fuego no alcanzó a aquellos engendros sobrenaturales, considerados de antaño como maléficos advertidores de conciencia…
Dibujos y fotografías. En el arte dominicano, el maestro Aquiles Azar y el excelente fotógrafo Tony Fondeur, enamorados de Nuestra Señora de París, se apoderaron, respectivamente, de “gárgolas” y “quimeras”… La Quinta Dominica y la Alianza Francesa habían presentado exitosamente aquella sorprendente conjunción de pasado y presente. El terrible incendio, que causó conmoción hasta a nosotros en Santo Domingo, motivó la nueva presentación.
En la Galería Nacional de Bellas Artes agregaron algunos dibujos de Aquiles Azar y varias impresionantes fotografías de Tony Fondeur. Imágenes de exterior e interior de la catedral, captadas por Tony, incluyen partes que se incendiaron, entre ellas la famosa aguja y apodada “tercera torre” del monumento, ¡la cual se desplomó y se quemó totalmente!
La muestra, exitosa y cautivante, se aprecia todavía más después del dramático incendio, sabiendo que los modelos de ambos artistas e insólitas criaturas han sobrevivido…
Aquiles Azar. No había, pues, un tema más apropiado para Aquiles Azar, autor de un bestiario fabuloso que se multiplicó al compás de los años: así mismo, él había plasmado, a líneas o a pinceladas de particular soltura, una etnia de monstruos, feos y enternecedores. ¡Gárgolas y quimeras de Notre Dame eran, pues, modelos ideales, criaturas ominosas, antropomórficas y zoomórficas al mismo tiempo! Y no dudamos de que, si Aquiles hubiera estado todavía entre nosotros, las llamas agrediendo a Notre Dame le hubieran inspirado otros dibujos… de dolor.
Tony Fondeur. Las efigies de piedra están situadas en primer plano, pero, desde y delante de ellas, París extiende sus techos y su monumentos. Tony Fondeur, con la mirada de agudeza y sensibilidad que le conocemos, llega a ofrecer una visión panorámica de la ciudad, varias tomas aun según ángulo, altura y posición de las diferentes esculturas. Su ojo juega con las proporciones, las distancias, hasta la línea de horizonte y el cielo.
Tony Fondeur presenta además otros ángulos: transepto, vitrales, rincones, fotografías que no solo son primicia, sino perennizan partes incendiadas de la catedral. La calidad del montaje acentúa ese aporte.

tomado de hoy,   3 agosto, 2019

9.6.19

‘Women in Motion’ de fotografía



La fotógrafa estadounidense Susan Meiselas será premiada este verano con el premio “Women in Motion” en la próxima edición de los Encuentros de Fotografía de Arles, en Francia, en reconocimiento a su carrera.
La fotógrafa documentalista, una de las pocas mujeres miembro de la agencia Magnum Photo, recogerá el galardón el 2 de julio en el teatro Antique de Arles, donde ofrecerá un discurso sobre el lugar de las mujeres en el mundo de la fotografía. El reconocimiento, creado por la Fundación Kering (perteneciente al grupo de lujo de Gucci o Saint-Laurent), sigue la estela del premio homónimo del Festival de Cannes, que recae cada año en una actriz o directora de cine de renombre.
En los últimos años, las actrices estadounidenses Susan Sarandon, Geena Davis o Jane Fonda han sido algunas de las premiadas. En su primera edición en Arles, la fundación reconoce la “mirada singular y comprometida con las condiciones de las mujeres” de Meiselas (1948), y recuerda algunos de sus reportajes.
Entre ellos “Prince Street Girls” sobre el día a día de las adolescentes del barrio Little Italy, en Nueva York, o “A Room of Their Own” , una denuncia de los abusos y violencias que sufren las mujeres en el Reino Unido.

tomado de hoy, 8-6-2019

Kelvin Naar, testimonio y arte


Por: MARIANNE DE TOLENTINO

El Centro de la Imagen se impone cada vez más como centro nacional e internacional de la fotografía, con una seriedad que merece respeto y admiración, con un ritmo y una calidad de exposiciones que llegan a asombrar, con actividades crecientes de investigación, talleres, animación, diálogos, un conjunto de “virtudes” incomparable en Santo Domingo, dirigido con competencia y pasión por Mayra Johnson y Carlos Acero.
Una vez que se ha vencido la relativa dificultad para llegar, su ubicación en la Zona Colonial es hasta un elemento memorable de una situación excepcional…
La exposición, “Sincretismo”, de Kelvin Naar, ha sido una muestra cimera en la tradición de selección y curaduría de la institución, muy bien montada y dispuesta en las dos plantas – por cierto otro reto que sabe aprovechar las dificultades del local–.
Una disertación, amena y accesible, de Geo Ripley sobre el sincretismo, permitió, en una sesión especial, que el público se concentrase más en las cualidades intrínsecas de la fotografía, su intensidad e impacto comunicativo.
Kelvin Naar. Cada fotógrafo magistral posee personalidad, temperamento e intereses que identifican su formulación, su “ojo”, en fin su iconografía –que hemos tenido la suerte de recorrer en un magnífico libro de su autoría–.
Ciertamente, Kelvin Naar posee una gran versatilidad, y pasa, con igual soltura, de las composiciones tupidas que abarrotan el espacio, a una organización espacial –geometrizante o barroca– diseñando planos. Dentro de esta pluralidad, él demuestra una predilección por los temas sociológicos, antropológicos y humanistas.
Él capta el individuo, su contexto, circundante y/o singular, siempre comunicando la huella de su origen y clase, a menudo preso de su pobreza, luchando para sobrevivir desde la infancia hasta la senectud –dos períodos de la vida que motivan especialmente al artista–.
El entorno –también angustiante para todo espectador sensible– se adhiere a la “piel”, al cuerpo de los protagonistas: la unidad visual es absoluta. Más aun, ese ámbito, tan simbólico como significativo, de la desgracia –individual y colectiva– en sí mismo expresa a quien lo habita, hasta en su ausencia…
La exposición. Paisaje de las injusticias y las ilusiones, el ceremonial del vudú haitiano sumerge a Kelvin Naar en la vitalidad purificante del agua, en los ritos, los trances, las imprecaciones, el placer, el dolor, el sacrificio. Su iconografía, que él comparte con creyentes y oficiantes, quiere que nosotros también nos impliquemos. Y lo hacemos, la mirada se prolonga, la sensación ineludible brota de la contemplación, la fotografía nos atrapa, insólita y ajena a lo bello convencional.
El proceso artístico y testimonial de Kelvin Naar culmina en una visión afirmativa, sintética, ritual, sagrada, mítica. Con la mayor sinceridad y consideración, él transmite y expresa el acto de fe en su obra, evocación en imágenes de una espiritualidad religiosa compleja, ¡de perennes esperas y esperanzas!
Paralelamente, en la segunda planta, las fotografías presentan el ritual cristiano y la misa católica, la introspección y el éxtasis de los fieles. Son excelentes, aunque las invocaciones sincréticas pueden provocar una mayor emoción por su vehemencia expresiva. Pero cada espectador y observador “cómplice” (man)tendrá su reacción personal.
Finalmente, nos encanta la elección –permanente– del blanco y negro, fundamental todavía en la fotografía, por concentrarnos en la pureza del oficio, en las luces y las sombras, en la composición y las formas que el virtuoso Kelvin Naar rige, espontánea y concientemente.

tomado de hoy , 8-6-2019

6.6.19

Imagofagia


30.5.19

Miriam Calzada


12.5.19

Kelvin Naar, un mundo en blanco y negro



Por: DELIA BLANCO


Kelvin Naar es un fotógrafo que parte de la captación de una composición visual encontrada al azar de su mirada, enfocando la imagen al estilo de un pintor distribuyendo su espacio plástico dentro de la tela y del papel.

Todo, a través de un juego de luces y sombras que se manifiestan en blanco y negro con una relevancia muy precisa de los niveles de luz, ejecutada con mucha sensibilidad técnica y sicológica, lo que garantiza una vitalidad surgida del ambiente y de los cuerpos humanos y arquitecturas de objetos. Es indudablemente y escenarista que sabe convocar en la imagen los elementos visuales dialogantes. Recordamos una frase de Roland Barthes en una de sus clases advirtiendo…. Hay fotografías que superan la escritura, porque abren los secretos del alma…

Pues esto lo habíamos encontrado hace muchos años en los trabajos fotográficos de Pierre Verger a través de sus viajes y exploraciones por los mundos místicos de Africa y Oceanía.

En la exhibición Sincretismo, que Naar presenta en el Centro de la Imagen de la zona colonial, durante todo el mes de mayo, el fotógrafo celebra la convocatoria espiritual del salto de aguas de Saut D’eau, así mismo llamado en Haití y que convoca las celebraciones a la Virgen y a los loas de Haití. Acuden hombres y mujeres, de todas las clases sociales, de todas las generaciones y creencias, en un ritual de purificación de las aguas. El artista recoge en su cámara las expresiones humanas colectivas en individuales, de este baño de sanación que convoca el misterio de todo aquel y aquella que lleva en su interior el dolor, la enfermedad, el pecado y la oración con un recogimiento individual y colectivo.

El artista sabe enfocar la intensidad de expresiones humanas que convierten este escenario en un espacio teatral donde los cuerpos en su línea morfológica se fusionan con la caída de las aguas, para evidenciar en contraste el cono de dos piernas masculinas negras con el cono blanco de la boca del torrente de aguas inmaculadas… brazos, y piernas en el ritmo de las aguas.

En otras fotos de grupos, el gagá viene en primer plano componiendo un grupo humano unido en la rítmica de los tambores y fututos con las perlas del sonido de las aguas, detrás de los cuerpos humanos concentrados en una misma esperanza, la llegada del espíritu.

Es toda una teatralidad ritual, como lo fue la tragedia griega, un escenario de llamado de los mortales a los dioses, estos hacen parte del altar animista de África, y nuestro artista busca la plasticidad de cada situación del ceremonial.

El sincretismo de Naar es un lenguaje plástico y visual que ha encontrado en estos lugares espirituales, como otros fotógrafos lo han encontrado en las aguas del Gango en la India, en las aguas de Sainte Marie de la mer, para las procesiones de los gitanos el día de la Virgen.

Lo importante en esta exhibición es el sincretismo formal del objeto visual con la asociación compositiva del espacio vegetal, con el espacio acuático y con el sujeto humano, en una palabra sacar la plasticidad de los escenarios mágicos religiosos en el momento en que un salpicón, de agua de la sierra se eleva como un encaje y por poco toca el helecho cayendo de la tierra de arcilla. Estamos frente a una obra interpretativa por la asociación de mensajes visuales, pues también ese salpicón de agua puede funcionar en una poética inesperada obrando como el ala de un ángel recogido en su oración sobre las piedras mojadas.

El blanco nos viene del chorro de agua, de su lluvia de melena y del rosario de su energía vital que cada convocado recibe.

El trabajo sobre los cuerpos, ofrecen relieves y topologías de todos los efectos de la luz sobre la morfología humana femenina y masculina, buscando en ellas efectos de relieves donde el claro y el oscuro realzan el goteo, el chorreado, la pigmentación, para hacer con la piel humana una nueva materia cuya belleza se transforma en una comunión del blanco y del negro a través de la transparencia de una mujer enjabonada y entonces captar a través de los surcos, caminos y veredas de su tez negra todo el brillo de la purificación.

Con el negro Naar nos ofrece andamiajes carnales con una búsqueda muy eficiente de las formas. Así es como los cuerpos en sus masas de senos, caderas, vientres generosos y piernas valientes, parecen esculturas en piedra de basalto por el efecto compacto del negro sobre su mapa humano.

El enfoque sobre las expresiones del rostro, del asombro de miradas, de la posesión en el gesto son momentos que Kelvin Naar supo rescatar, en imagen, con delicada prudencia y respeto al llamado y a la llegada del loa.

El sincretismo visual está también muy presente en la relación a los objetos que conforman la celebración y el altar, el muñeco de plástico cuyos brazos y piernas a veces se dislocan, pertenecen a la simbología del mística, tomados en primer o segundo plano, representan una realidad encontrada, que sacada del conjunto ceremonial podrían asociarse a un discurso kitch independiente de su trascendencia ritual.

En las figuras de los muñecos, con ojos cristalinos lejanos, estremecidos entre sogas y trapos, salimos de la realidad geográfica para entrar en un mundo del olvido y del abandono del objeto, pero basta con un collar, para tener la señal del lugar protegido. En la serie de los muñecos, de los güiros y de las velas, identificamos todo el referente antropológico mágico del espacio, a veces con evidencias compartidas tanto en la santería como en el vaudou, así es con las botellas y con la estampas de santos principalmente San Santiago.

Naar demuestra en esta exposición, una alta sensibilidad de entrar en un espacio místico, sin dejarse llevar por la curiosidad de un voyeur… todo viene y llega a la cámara y resuena en el gatillo con la distancia de un artista que sabe ver con elegancia y prudencia. El conjunto de esta serie confirma un profesional que se maneja con duende.


tomado de areito,11-5-2019

24.3.19

Mary Frances Attias inaugura exposición fotográfica

Mary Frances Attías presentará su primera exposición fotográfica individual titulada, “Windows to Down Under”, la cual consiste en una selección de imágenes tomadas por ella en un apasionante viaje a las lejanas y exóticas tierras de Australia y Nueva Zelanda.
En esta primera serie se puede observar una pequeña parte de la exuberante naturaleza que pudo admirar y que la maravilló.
A través de la muestra, la artista invita al espectador a cuestionarse sobre su origen y el del universo, y pretende inspirar a admirar el inigualable valor que estos paisajes naturales aportan al mundo.
La muestra está exhibiéndose en el Museo de Las Casas Reales hasta el 30 de marzo.

tomado de hoy, 23-3-2019

2.3.19

¡Taumaturgia & estética visual del carnaval!


Por: Amable López Meléndez

¡MARIANO HERNANDEZ!
“El dictum fotográfico activa los puntos fuertes de la materia-forma luminosa. El contraste, la mezcla, la identidad memorial que se lee en el “Rostro del tiznao” (1980), “Deja verte el corazón muñecón” (1990), “La reina del fuego” (1993), “Juanpa en la jungla roja” (2012) y “Negro de La Joya” (1996), construyen un universo desde el lente-ojo con valor de fiesta, cuerpo, movimiento y cultura. Este tipo de tratamiento de lo diverso influye y “habla” como obra y espacio en el arte fotográfico de Mariano Hernández, acentuado por los diversos culturemas visuales que conforman la imagen como orden, tiempo, espacio de la luz y el color”… (La aventura fotográfica de Mariano Hernández. Odalis. G. Perez, 2018.)
Escribo su nombre en el buscador de mi PC y de repente la pantalla se ilumina con miles de imágenes de las obras de los grandes artistas dominicanos de ayer y hoy, pues una de las fases más notables de la trayectoria profesional de Mariano Hernández es la que tiene que ver con la reproducción fotográfica de las creaciones de los artistas plásticos y visuales dominicanos, frecuentemente utilizadas por historiadores, instituciones culturales, revistas, periódicos, críticos, curadores, especialistas y artistas con múltiples y distintos propósitos, convirtiéndose en titular absoluto del mayor archivo de imágenes del arte moderno y contemporáneo en Santo Domingo.
Durante las últimas tres décadas, Mariano Hernández se establece como el más consistente fotógrafo del Carnaval Dominicano y como uno de los más destacados investigadores y cronistas visuales de los carnavales del Caribe. Esto se confirma al recorrer su impactante muestra “Carnavalum II”, compuesta por 40 fotografías en mediano formato que actualmente se muestran sobre las verjas del Parque Independencia y la cual ha sido organizada por el Ministerio de Cultura como justo reconocimiento a su ardua y exitosa trayectoria creadora.
Precisamente, ante estas imágenes, confrontamos y disfrutamos algunos de lo más deslumbrantes efectos del maravilloso y fructífero itinerario creativa que Mariano Hernández despliega en los últimos treinta años, registrando y estudiando la estética plástica y la visualidad identitaria del Carnaval al mismo tiempo que procede a una de las revalorizaciones más reveladoras y significativas del folklore dominicano y la cultura nacional.
Entre las imágenes de comparsas y personajes del Carnaval Dominicano incluidas en esta selección, destacan “Los chinos de Bonao”; “Los chivos de Dajabón”; “Roba la Gallina de Santiago”; “Diablo de Bonao”; “Diablo Metálico de La Vega”; “Lechones pepineros; “Pintaos de Barahona”; “Cachúas de Cabral”; “Diablos Cojuelos de Santo Domingo”; “Negros de La Joya”; “Tifuas de Azua y San Juan de la Maguana”; “Guloyas de San Pedro de Macorís; “Papeluses de Cotuí”; “Taimáscaros de Puerto Plata”; “Tiznaos de Villa Mella”; “Diablo negro de Cotuí”; “Toros de Montecristi” y “El Califé imperial”.
La diversidad de comparsas, personajes, rostros, máscaras, vestuarios, materiales, gestualidades, colores y recursos expresivos, son algunos de los detalles que más atraen la atención de este reconocido artista del lente a la hora de su incomparable celebración de la creatividad y la riqueza plástica características del Carnaval Dominicano. La notable calidad estética y el sugestivo impacto visual de estas imágenes son los principales elementos auspiciadores de la amplia difusión que en los últimos años adquiere esta paradigmática tradición cultural dominicana a través de las exitosas exposiciones de Mariano Hernández en importantes museos, galerías y centros culturales del Caribe, Europa y los Estados Unidos.
Precisamente, sobre la deliciosa taumaturgia estética del Carnaval que se materializa en la aventura íntima y en la mirada alucinatoria de Mariano Hernández, apunta el Dr. Odalis G. Pérez: “No sólo el carnaval, sino el detalle de la forma, la creatura luminosa, el signo de los tiempos. La síntesis y el cuerpo de la “cosa” fotográfica absorbida por la cámara-ojo de Mariano Hernández, aparecen frente al espectador como huellas de lo visible y lo cercano de la cultura insular con sus especificidades identitarias. Los contenidos generados por el ojo del fotógrafo complementan los ejes de la obra en cuyo espacio encontramos los principales núcleos de sentido”…
En síntesis / Mariano Hernández
Mariano Hernández nace en Jimaní, Independencia, el 30 de abril de 1954. A temprana edad se traslada a Puerto Plata. En 1978, es uno de los fundadores de FOTOGRUPO. Realizó estudios de arquitectura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y en la Universidad Central del Este. Ha participado en numerosos talleres y cursos de fotografía, tanto en el país como el extranjero. Realizó estudios especializados en “aplicación de la fotografía artística en las artes gráficas” en San José, Costa Rica. Ha obtenido importantes reconocimientos en el campo de la fotografía artística a nivel nacional e internacional. Es coautor de los libros “Carnaval de Santo Domingo”, con José del Castillo y Manuel García Arévalo; “El Carnaval Dominicano”, junto al reconocido folklorista e investigador Dagoberto Tejeda Ortiz y “MAGIA E IDENTIDAD/Los Bailes Folklóricos en la República Dominicana”, con Dagoberto Tejeda. En 1992, obtiene Diploma y Medalla de Honor en el concurso “V Centenario del Encuentro de las Culturas Europea y Americana”, organizado por la Federación Argentina de Fotografía y la FIAP, Buenos Aires, Argentina. En el 2002 es seleccionado entre los “250 Fotógrafos internacionales de fin de milenio”, Córdoba, España. Sus muestra “CARNAVAL DOMINICANO” se ha presentado exitosamente en el Marcus Garvey Hall, Washington D.C., USA; el Instituto Latinoamericano de Viena, Austria y la embajada dominicana en Roma, Italia. Mariano Hernández es miembro de la Fédération Internationale de l’Art Photographique (FIAP). En el 2018 y 2019 ha sido reconocido por el Ministerio de Cultura atendiendo a sus más de 30 años documentando y difundiendo el Carnaval Dominicano.

tomado de hoy, 2 marzo, 2019 (areito)